CASCELLA Tommaso

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Tommaso Cascella (Roma, 1951) es un pintor, escultor y editor de arte italiano, perteneciente a una familia que desde hace generaciones desempeña un importante papel en la cultura visual. Hijo del escultor Pietro Cascella y de la pintora Annamaria Cesarini Sforza, ha desarrollado un lenguaje personal en el que la pintura, la escultura, la materia y el signo dialogan continuamente. Sus composiciones se caracterizan por colores intensos, símbolos y estructuras que recuerdan alfabetos imaginarios. Además de pinturas, realiza esculturas de bronce, cerámicas, obras gráficas y libros de artista. La relación con la poesía y la edición constituye un elemento fundamental de su investigación, como demuestra la fundación de la revista Cervo Volante y la colaboración con importantes poetas contemporáneos.

La tradición de la familia Cascella

Tommaso Cascella nace en Roma en 1951.

Es hijo del escultor Pietro Cascella y de la pintora Annamaria Cesarini Sforza.

Pertenece a una familia en la que la pintura, la escultura, la cerámica y las artes gráficas constituyen una tradición consolidada.

El entorno familiar propicia un contacto temprano con materiales y herramientas artísticas.

Su formación se desarrolla a través de la experiencia directa y el intercambio con diferentes lenguajes.

Los estudios y las primeras experiencias

Tras sus estudios secundarios, Cascella cursa durante algunos años la carrera de Arquitectura.

Paralelamente, se interesa por la pintura, la escultura y la edición de arte.

La atención a la arquitectura contribuye a la construcción de sus composiciones.

Las formas se organizan como estructuras complejas, en las que la superficie y el volumen mantienen una relación constante.

La edición de arte

Antes de darse a conocer mediante exposiciones individuales, Cascella desarrolla una intensa actividad en el ámbito de la edición de arte.

Funda una imprenta y una editorial, y colabora con artistas y poetas.

El libro se considera un espacio en el que la palabra y la imagen pueden dialogar.

La impresión no es solo una herramienta para reproducir obras.

Se convierte en un medio de experimentación visual.

La revista Cervo Volante

En 1981, Cascella funda Cervo Volante, una revista dedicada al arte y la poesía.

La dirección de los primeros números se confía a Adriano Spatola.

Posteriormente, Edoardo Sanguineti y Achille Bonito Oliva colaboran en la dirección.

La revista, publicada hasta 1984, representa un espacio de encuentro entre diferentes lenguajes.

El proyecto da testimonio del interés de Cascella por la relación entre las artes visuales y la literatura.

La primera exposición individual

En 1985, Cascella presenta su primera exposición individual en la Galería Luigi De Ambrogi de Milán.

La exposición marca el inicio de una intensa actividad pública.

En el mismo periodo, presenta obras en otras galerías italianas y desarrolla colaboraciones con poetas y escritores.

Su investigación se distingue por la libertad del signo y el uso de símbolos.

Pintura y estructura

La pintura de Cascella presta especial atención a la dimensión estructural.

Las composiciones suelen construirse mediante campos de color intensos.

Los signos y las formas se superponen.

La superficie puede parecer organizada como una arquitectura imaginaria.

El color no tiene únicamente una función decorativa.

Contribuye a definir el ritmo y la tensión de la composición.

El alfabeto simbólico

Uno de los aspectos más reconocibles de la producción es la presencia de signos y símbolos.

Las formas pueden recordar letras de un alfabeto desconocido.

Estos elementos no corresponden necesariamente a significados lingüísticos precisos.

Contribuyen a construir un universo visual personal.

La pintura se convierte en un espacio en el que el signo, la materia y el color sugieren relaciones y narraciones.

La relación con la poesía

La poesía ocupa un lugar fundamental en la investigación de Cascella.

Muchos títulos de las obras proceden de textos literarios.

La relación con autores contemporáneos contribuye a definir un lenguaje en el que la imagen no se limita a ilustrar la palabra.

La pintura y la poesía se consideran formas expresivas capaces de dialogar sin perder su autonomía.

La escultura en bronce

Junto a la pintura, Cascella desarrolla una importante producción de esculturas de bronce.

Las formas tridimensionales mantienen vínculos evidentes con los signos presentes en las pinturas.

Las superficies pueden estar recorridas por elementos simbólicos.

La escultura permite transformar en volumen estructuras nacidas de la imaginación pictórica.

La relación entre ambas disciplinas constituye uno de los aspectos fundamentales de su trayectoria.

La cerámica

Cascella también realiza numerosas obras de cerámica.

El material permite combinar color, volumen y superficie.

La tradición familiar de las artes aplicadas encuentra así una nueva interpretación.

Las obras cerámicas conservan el carácter simbólico y cromático de su producción.

Bomarzo y el estudio

En 1987, Cascella restaura un edificio histórico en Bomarzo, en la región de Viterbo, para destinarlo a estudio.

El lugar se convierte en un importante centro de su actividad.

Aquí, el artista desarrolla obras pictóricas y escultóricas, manteniendo vínculos con galerías e instituciones italianas y extranjeras.

Las obras gráficas y los libros de artista

La producción incluye grabados, estampas originales y libros de artista.

La experiencia editorial permite a Cascella explorar en profundidad las posibilidades de los procedimientos de impresión.

El signo gráfico conserva una gran autonomía.

La relación entre imagen y palabra sigue siendo fundamental.

Los libros de artista representan un punto de encuentro entre la investigación visual y la pasión literaria.

Las exposiciones y los reconocimientos

En 1991 Cascella presenta una exposición de escultura en la Galería Mara Coccia de Roma.

Participa en la Bienal de Escultura de Gubbio en 1992 y en la Cuadrienal de Roma en 1996.

En 1995 se convierte en miembro de la Academia Nacional de San Luca.

En 2011 participa en la Bienal de Venecia con la escultura Cielo al revés.

Su obra se presenta en numerosas exposiciones italianas e internacionales.

La identidad artística

Tommaso Cascella desarrolló una investigación en la que la pintura y la escultura se influyen mutuamente.

El signo se convierte en una forma de escritura visual.

La materia contribuye a construir composiciones simbólicas.

El interés por la poesía y el libro de artista amplía el significado de su producción.

Su trayectoria representa una continuación original de la tradición artística familiar.

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