BIANCHI BARRIVIERA Lino - EmporiumArt

BIANCHI BARRIVIERA Lino

Lino Bianchi Barriviera (Montebelluna, 1906–1985) fue un pintor y grabador italiano, protagonista de la obra gráfica del siglo XX. Su producción comprende paisajes, arquitecturas, vistas urbanas y obras inspiradas en sus viajes por el Mediterráneo y África Oriental. Destaca especialmente el ciclo dedicado a las iglesias rupestres de Lalibela, en Etiopía, fruto de una expedición de estudio a finales de los años treinta. A través del aguafuerte desarrolló un lenguaje caracterizado por la precisión del trazo, la atención a la luz y la sensibilidad hacia las estructuras arquitectónicas. Además de su actividad artística, desempeñó un papel fundamental en la enseñanza del grabado en las Academias de Bellas Artes de Nápoles y Roma.

La formación entre Montebelluna y Florencia

Lino Bianchi Barriviera nace el 3 de septiembre de 1906 en Montebelluna, en la provincia de Treviso.

Por voluntad de su familia, emprende estudios técnicos, que concluye en Florencia en 1927.

Paralelamente, cultiva un interés creciente por el dibujo y el arte.

En 1925 comienza a dedicarse al grabado y asiste al taller de Raoul Dal Molin Ferenzona.

La experiencia contribuye a formar una sensibilidad gráfica atenta a la precisión del trazo y a la composición de la imagen.

La preparación técnica también resultará especialmente importante en sus trabajos posteriores dedicados a la arquitectura.

Los primeros grabados y el paisaje del Véneto

Entre 1927 y 1929 vive en Treviso, donde desarrolla una producción vinculada al territorio y a los entornos urbanos.

Colabora con la revista Illustrazione Trevigiana y participa en exposiciones locales.

Los primeros grabados muestran un interés por la representación de paisajes, edificios y rincones arquitectónicos.

El trazo se utiliza para construir relaciones entre la luz y la sombra, transmitiendo la textura de las superficies.

El artista no se limita a describir los lugares.

Intenta destacar su carácter mediante la disposición de las formas y la calidad atmosférica de la imagen.

El viaje a Libia de 1927

En 1927, Bianchi Barriviera realiza un primer viaje a Libia.

La experiencia amplía su repertorio visual, incorporando paisajes y arquitecturas distintos de los italianos.

El contacto con entornos mediterráneos y norteafricanos contribuye a desarrollar su interés por las formas construidas y los efectos de la luz.

La representación del paisaje adquiere un carácter documental, pero conserva una dimensión artística autónoma.

Las vistas no son simples registros topográficos.

A través del trazo grabado, el artista interpreta la relación entre arquitectura y entorno.

Venecia y la maduración del lenguaje del grabado

En 1932 se traslada a Venecia, donde asiste como alumno invitado a la escuela de grabado de la Academia de Bellas Artes.

La experiencia veneciana le permite profundizar en su investigación gráfica y familiarizarse con una tradición del grabado de gran importancia.

La ciudad ofrece además un repertorio de arquitecturas, canales y vistas acorde con su sensibilidad.

La atención a la estructura de los edificios se combina con el interés por los efectos atmosféricos.

En 1934 se traslada a Roma, donde amplía aún más sus vínculos con el mundo artístico e institucional.

El segundo viaje a Libia y la carpeta de grabados

En 1937, Bianchi Barriviera regresa a Libia.

De este viaje obtiene una carpeta de trece grabados.

El ciclo da testimonio de la importancia de los viajes en la construcción de su repertorio iconográfico.

Las imágenes se centran en lugares, arquitecturas y entornos observados directamente.

El paisaje se interpreta mediante una estructura gráfica rigurosa.

La presencia de edificios y espacios abiertos permite a la artista profundizar en la relación entre los volúmenes y la luz.

Esta experiencia prepara la posterior expedición a Etiopía, que se convertirá en uno de los episodios más importantes de su carrera.

La expedición a Etiopía y las iglesias de Lalibelà

Entre 1938 y 1939, Lino Bianchi Barriviera participa en una misión de estudio en Etiopía.

Acompaña al arqueólogo Monti Della Corte en una expedición a la región de Lasta, con el encargo de documentar las doce iglesias monolíticas de Lalibelà.

Se trata de un conjunto arquitectónico extraordinario, formado por edificios religiosos excavados directamente en la roca.

La artista realiza levantamientos y estudios destinados a documentar las estructuras.

La experiencia combina observación artística y precisión arquitectónica.

Las iglesias se representan mediante vistas, secciones, planos y detalles decorativos.

La complejidad de las arquitecturas ofrece la oportunidad de desarrollar un lenguaje gráfico especialmente riguroso.

El ciclo de Lalibelà y la edición de 1957

El trabajo dedicado a las iglesias etíopes continúa incluso después de su regreso a Italia.

En 1957 se completa una edición que reúne grabados, planos, secciones, axonometrías y detalles decorativos.

El proyecto constituye uno de los logros más significativos de su trayectoria.

Las imágenes tienen un evidente valor documental, pero también dan testimonio de la capacidad de la artista para interpretar estructuras arquitectónicas complejas.

Las superficies rocosas, las aberturas y los volúmenes se plasman mediante un entramado de trazos capaz de sugerir profundidad y textura.

El ciclo de Lalibelà representa un encuentro entre investigación artística, arqueología e historia de la arquitectura.

Los Pintores de Guerra y los años cuarenta

Entre 1940 y 1943, Bianchi Barriviera participa en el grupo de los Pintores de Guerra, por invitación del Ministerio de Marina.

La experiencia se enmarca en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y de las iniciativas oficiales de documentación artística del conflicto.

La artista sigue utilizando el dibujo y el grabado como herramientas de observación.

Su producción atraviesa así un período histórico complejo, en el que la relación entre arte e instituciones adquiere un significado particular.

La enseñanza en Nápoles y Roma

En 1937, Bianchi Barriviera obtiene la cátedra de grabado en la Academia de Bellas Artes de Nápoles.

Entre 1950 y 1954 asume la dirección de la institución.

En 1956 es llamado a enseñar grabado en la Academia de Bellas Artes de Roma, donde permanece hasta 1976.

La actividad docente ocupa una parte fundamental de su carrera.

El artista contribuye a la formación de nuevas generaciones de grabadores, transmitiéndoles un conocimiento profundo de la práctica gráfica.

Tras su jubilación académica, también dirige un curso de formación para grabadores a buril en el Instituto Poligráfico y Casa de la Moneda del Estado.

Las obras gráficas y la relación con la arquitectura

La producción de Bianchi Barriviera comprende aguafuertes, dibujos, pinturas y proyectos decorativos.

El paisaje y la arquitectura siguen siendo temas fundamentales.

Las imágenes se distinguen por la precisión con que se construyen los edificios, las perspectivas y las relaciones espaciales.

La luz contribuye a resaltar la estructura de las superficies.

Las vistas no carecen de interpretación personal: el trazo puede acentuar la monumentalidad de un edificio o sugerir la atmósfera de un lugar.

Esta combinación de rigor y sensibilidad hace reconocible su investigación.

Los últimos años y el legado artístico

En sus últimos años, Bianchi Barriviera también se dedica a la escritura.

En 1984 publica El grabado y la estampa original, volumen que reúne su experiencia como artista y docente.

Muere el 14 de agosto de 1985.

La Fundación Benetton Studi Ricerche conserva un importante fondo archivístico que documenta su vida y su producción artística.

El fondo comprende correspondencia, fotografías, catálogos, materiales de estudio y matrices de grabado.

El legado de Bianchi Barriviera está ligado a su capacidad para combinar investigación gráfica, observación del paisaje y estudio de la arquitectura.

El ciclo de Lalibelà representa un testimonio particularmente significativo de esta trayectoria, en la que el grabado se convierte en una herramienta de interpretación artística y memoria cultural.

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