SCHULTZE Bernard
Bernard Schultze (Schneidemühl, hoy Piła, 1915 – Colonia, 2005) fue uno de los protagonistas del Informalismo alemán de la posguerra. Su obra construye universos fantásticos en los que la pintura, el dibujo y la escultura parecen generarse mutuamente. Formas orgánicas, entramados, apariciones y paisajes imaginarios emergen de superficies densas e invitan al espectador a explorar una realidad que no coincide con la visible, pero conserva sus tensiones y misterios.
La reconstrucción artística después de la guerra
Formado en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, Schultze vio cómo su trayectoria artística quedaba marcada por las fracturas históricas de la época. En la posguerra participó en la renovación de la pintura alemana, en busca de un lenguaje capaz de superar las imposiciones figurativas e ideológicas del pasado. En 1952 fue uno de los fundadores del grupo Quadriga, junto con Karl Otto Götz, Otto Greis y Heinz Kreutz, una experiencia decisiva para la afirmación de la abstracción informal en Alemania.
LEl Informalismo le ofreció la posibilidad de liberar la forma de esquemas preestablecidos, pero su pintura no se reduce al automatismo gestual. Las composiciones se desarrollan a menudo mediante una lenta acumulación de elementos, como si la imagen creciera según su propia lógica interna. LEl artista construye espacios complejos, en los que el trazo sugiere vegetaciones imaginarias, organismos y estructuras que escapan a una definición estable.
Migof y la imaginación orgánica
Entre las invenciones más reconocibles de su investigación figuran los Migof, criaturas fantásticas y formas híbridas que atraviesan la pintura y la escultura. No son personajes de una narración tradicional, sino presencias ambiguas, a medio camino entre organismo natural, objeto y aparición mental. Sus formas pueden ser curiosas, inquietantes o irónicas, y revelan un interés por aquello que nace en los márgenes de la clasificación.
La materia desempeña un papel decisivo. Los colores, los relieves y los entrelazados producen imágenes que parecen crecer más allá de los límites del soporte. Así, la pintura adquiere una cualidad casi biológica: no representa simplemente a una criatura, sino que sugiere el proceso de su formación. En algunas obras, la densidad de los trazos requiere una observación cercana; en otras, predomina la impresión de estar ante un paisaje fantástico de gran amplitud.
Dibujo, grabado y estampas
El dibujo es fundamental para comprender a Schultze, porque hace visible la continuidad entre gesto, imaginación y construcción de la imagen. En las estampas, las formas pueden desarrollarse con especial libertad, dando vida a tramas que oscilan entre la abstracción y la figuración. Sin embargo, la producción gráfica requiere una catalogación minuciosa: una litografía, un grabado y una reproducción fotográfica de una pintura no son técnicamente equivalentes.
La firma, la numeración, el papel, la editorial y la procedencia ayudan a identificar cada ejemplar. Su legado está vinculado a una concepción del arte como exploración continua de la imaginación. Schultze mostró que la abstracción puede generar mundos poblados de presencias reconocibles y, sin embargo, imposibles de nombrar, manteniendo abierto el diálogo entre materia y fantasía.
Ti piace Bernard Schultze?
Per ricevere gli ultimi aggiornamenti di questo artista, lascia la tua email qui sotto: